• Archivos

  • Archivo por días

    diciembre 2019
    L M X J V S D
    « Jun    
     1
    2345678
    9101112131415
    16171819202122
    23242526272829
    3031  
    • 798.866
  • Comentarios recientes

    Jose en Diego Conde ya tiene su p…
    Presentan alegacione… en TURCÓN PRESENTA ALEGACIONES AL…
    Medioambiente: ‘Del… en Programa anual 2019. Compromis…
    La diferencia entre… en Turcón considera intolerable l…
    Directorio 15M en Denuncia a Europa: en defensa…
  • Meta

  • Categorias

Convocatoria de concentración 2018. Veinticuatro años concentrándonos por Los Picachos

Cuando los mensajes de las pancartas se destiñen, pero guardan su vigencia intacta.

HORA de la CONCENTRACIÓN: 11:00 de la mañana.

sábado, día 17 de febrero de 2018.

LUGAR: Cantonera al lado del Ingenio Azucarero de Los Picachos

El 14 de febrero de 1994 nos despertábamos con la noticia triste, lamentable y casi que anunciada, de la caída por la falta de cuidados, de una de las pilastras de la estructura conocida, en Telde, como Los Picachos.

Desde entonces, todos los años, nos reunimos allí como si plaza de mayo argentina fuera, como peregrinos en penitencia, para que nuestras plegarias y rogativas lleguen a los oídos de algún dirigente. Por el gobierno de Telde han pasado los azules, los rojos, los castaños y, hasta unos que usaron el color verde. Nadie hace, nadie mira, nadie oye. Salvo una señora que pasa con el carro de su compra, que viene del cercano mercado agrícola. Salvo ella, el resto mira, mira y no pregunta. Las pancartas hablan por sí solas, tanto, que la evolución de su color demuestra el paso del tiempo. Algunas ya han perdido su color natural y lucen un desteñido producto de años esperando, de tanto escamoteo de promesas y titulares incumplidos.

Los Picachos, recuerdo certero de un antiguo ingenio azucarero, son unos pilares que sustentaban un elemento transversal a los mismos. Este elemento debió ser un canal de madera. La función de este canal era transportar agua por gravedad, procedente de un depósito o naciente natural situado a una cota superior. La diferencia de altura entre los pilares le daría una inclinación al canal, lo que posibilitaría aumentar la velocidad del agua y, por tanto, su fuerza. Estamos, pues, ante los restos de un acueducto del que se conservan sólo los pilares de piedra, habiendo desaparecido el canal y otros elementos sustentantes de madera. Pero hay más; también se conservan unas paredes de piedras situadas entre los pilares y lo que parece ser un cubo de molino, elementos todos que debían formar parte del mismo conjunto del ingenio azucarero aquí establecido en el siglo XVI. Además, no hay que descartar la presencia de más restos enterrados en el subsuelo inmediato, en las actuales explanadas de aparcamientos.

La explotación de la caña de azúcar tuvo un gran auge durante la primera mitad del siglo XVI, cuya demanda procedía principalmente de Europa. Por lo que los Picachos, son un fiel testigo del florecimiento y riqueza que aportó, contribuyó y fomentó el desarrollo económico, social y cultural, no sólo de esta ciudad, sino de la historia económica de Gran Canaria.

Gracias a las ricas plantaciones de este cultivo, y la construcción de estos ingenios azucareros, hicieron posible que Telde fuese la pionera en explotar y exportar este producto a Europa.

Desde la caída del picacho, han pasado 24 años, poco falta para que casi un cuarto de siglo nos recuerde el aciago día de su caída y la contemplación de las estructuras existentes sean espejo de un olvido al patrimonio y la historia de Canarias. Mucha agua ha caído, mucha gente ha pasado y muchas pancartas han reclamado miradas e interpretación de un hito que sigue manteniendo sus cimientos hundidos en un enclave urbano y con un valor aún por sacar a la luz y mostrar su potencia histórica y patrimonial. Sin embargo, con Los Picachos se ha evidenciado una administración inoperativa, con unos responsables ineficaces, incapaces de resolver las ataduras de una propiedad poco dada a colaborar y de un expediente de declaración de Bien de Interés Cultural-BIC, retenido y guardado bajo las llaves de la desidia y el inmovilismo burocrático-administrativo: mientras tanto el Patrimonio Histórico de Canarias sigue esperando.

Les parece a estos administradores de lo público que Los Picachos no da votos, y todos, Ayuntamiento, Cabildo y Gobierno demuestran su ineptitud en la gestión del patrimonio cultural, mantenida durante los años pasados. Ya no hay excusas que valgan, queremos hechos y nos parece que la clase política, enmarañada en su burocracia y trifulcas debe comenzar a dar la talla, mientras tanto nosotros seguiremos poniendo en la memoria de la ciudadanía y en la conciencia de los gobernantes el valor e interés de los retazos de una historia que algunos/as siguen queriendo que sean solo pedazos esparcidos en una memoria colectiva que se niega a olvidarlos. Los Picachos aún viven y se mantienen, pues hay quienes se siguen concentrando ante la ofensa a la historia que supone después de 24 años mantenerlos sin restaurar y declarar bien histórico de todos y todas los/as canarios/as.

Concentración encuentro con la historia.

Por la defensa, restauración y uso público de Los Picachos de Telde.

Nos vemos el sábado 17 de febrero a las 11 de la mañana en la cantonera de Los Picachos.

24 años de olvidos e inoperancia con la historia y sus valores.

 

 

Los Picachos de Telde, recogiendo los cachos de una historia maltratada

Un año más, con sorna, algo de resignación y mucha voluntad, un grupo de incondicionales nos volvemos a reunir en un “Encuentro con la historia”, fieles al ritual de cada 14 de febrero, Turcón Ecologistas en Acción y DEPACA celebran, o mejor dicho denuncian, la caída de una de las torres de Los Picachos demandando su protección, restauración y puesta en uso.

No queremos Los Picachos a cachos

*Juan Jiménez Alemán

Veintiún años dan para mucha imaginación (los que lleva caído este bien cultural) y hasta para un derroche de “creatividad combatiente”; así las llamadas de atención han pasado desde pelucas, “capirotes en forma de picachos”, cascos de obreros reconstructores de estructuras históricas, reproducciones del ingenio azucarero, expuestos y luego presentado en el registro del ayuntamiento, pasando también por charlas y actividades de divulgación. Múltiples han sido las puestas en escena para mentalizar y crear un estado de opinión activo y de defensa de este bien patrimonial.

Todo esto en tan largo periodo de tiempo y con tantas celebraciones de la “Caída del Picacho” ha convertido nuestro trastero en un “museo de pancartas” con diversos y variados mensajes, pero siempre con un mismo fin, recuperar del olvido estas estructuras del siglo XVI, asociadas al ingenio azucarero allí situado; parafraseando a la inigualable Celia Cruz y con su licencia, reconvertimos y transformamos su “Azúcar, no hay cama para tanta gente” en un “no hay muro para tanta pancarta”, con el paso de los años, muro, paramento, frontis o vallado perimetral se nos queda corto para expresar y exponer los mensajes y demandas anuales. Abundantes son también nuestros archivos gráficos y de solicitudes escritas presentadas ante el Ayuntamiento de Telde y el Cabildo de Gran Canaria a la espera de una culminación exitosa o una victoria por desgaste en las filas de los gestores y mandatarios incrédulos.

Se acercan periodos de confrontación electoral y nos corroe la duda si los nuevos inquilinos de las Casas Consistoriales serán capaces de desenredar los vericuetos administrativos y burocráticos de un asunto largamente enredado y, en última instancia, convertir Los Picachos de Telde en un espacio de uso público que muestre de forma didáctica esa parte de la historia relacionada con los ingenios azucareros, el azúcar y la cultura del agua en Canarias.

Ante la incapaz gestión del Ayuntamiento de Telde y la nula intervención del Cabildo Insular que se eterniza en el tiempo sin conseguir librar el solar donde se encuentran Los Picachos, ante unas negociaciones que tasan la propiedad en su valor pero no consiguen cambiar la titularidad de la misma y ante la pasiva aptitud de los responsables municipales que parecen negados a mostrar una postura de firmeza en la consecución de este estratégico espacio urbano para un uso social, expositivo y cultural. Desde Turcón seguimos hoy, igual que ayer, desde una opción propositiva y activa intentando desde la mentalización y la reivindicación social cambiar el rumbo de las cosas, y dar el justo valor histórico y patrimonial a este singular espacio.

Mientras tanto en Los Picachos de Telde y en los terrenos anexos siguen los retazos de una historia maltratada, esparcidos a cachos sin que los gestores políticos y culturales encuentren voluntad y coraje para devolver el esplendor perdido y una nueva manera de contar y mostrar la historia a sus ciudadanos-as y visitantes.

*Juan Jiménez Alemán
Secretario de Turcón Ecologistas en Acción

A %d blogueros les gusta esto: