23 asociaciones del sector de las renovables publican un manifiesto conjunto

111.000 parados más y un paso atrás de treinta años

Texto y foto: Energias-renovables.com ER 

Es lo que anuncian todas las patronales del sector de las energías renovables de España, que han difundido hoy un comunicado conjunto en el que aseguran que «el sector eléctrico de las energías renovables, paralizado por la moratoria del RDL 1/2012, no podrá soportar nuevas tasas y se verá abocado con sus más de 111.000 trabajadores a la deslocalización o la desaparición». Según las 23 asociaciones firmantes, si el gobierno insiste en la imposición de una tasa al kilovatio renovable, «España, que ha estado a la cabeza de esta nueva economía durante la última década, acabará con un sector que ha costado más de treinta años desarrollar».

111.000 parados más y un paso atrás de treinta añosEl sector eléctrico de las energías renovables en pleno ha hecho público hace apenas un par de horas un comunicado conjunto en el que señala que, «de llevarse a cabo la reforma del sector energético en los términos divulgados por la prensa, el gobierno pondrá en serio peligro un sector en el que hasta hace poco España era líder mundial, incumplirá los objetivos de energías renovables comprometidos con Europa, incrementará nuestra ya alta dependencia energética e impedirá que nuestro país aproveche uno de los mercados de mayor crecimiento mundial». En definitiva –concluyen los firmantes–, los impuestos anunciados «llevarán a la práctica destrucción del sector español de renovables».

España marcha atrás: 30 años desperdiciados
Según las 23 asociaciones firmantes, «las medidas anunciadas prevén la creación de impuestos específicos para las energías renovables eléctricas que gravarían en 1.180 millones de euros anuales adicionales al sector», un sector –matiza el comunicado–, «muy castigado ya por los recortes retroactivos de 2010 y la moratoria de enero de 2012, que vería cómo los nuevos impuestos darían al traste con el esfuerzo, público y privado, de los últimos treinta años, que permitieron a nuestro país liderar a nivel mundial el sector renovable. En sólo cinco años, España ha caído del primer al decimotercer puesto en el listado de Ernst & Young de países más atractivos para invertir en energías renovables». Sigue leyendo

La marcha blanca sobre Madrid

Fuente:  www.energias-renovables.com

La marcha blanca sobre Madrid

Por Sergio de Otto

Los treinta mil trabajadores que ya han perdido su puesto de trabajo en el sector de las energías renovables por las decisiones adoptadas por este y por el anterior Gobierno y varias decenas de miles que están amenazados de engrosar las listas del paro de mantenerse la actual moratoria al desarrollo renovable llevan varias semanas acampados en el Paseo de la Castellana, rodeando la sede del Ministerio de Industria, Energía y Turismo. Las tiendas ocupan los laterales de la amplia avenida madrileña desde la Plaza de Castilla hasta Nuevos Ministerios  y calles adyacentes. Desde su instalación no se ha producido ningún incidente, ni enfrentamiento con las fuerzas del orden. Las empresas del sector han prestado todo su apoyo económico y logístico para esta marcha con el objetivo de buscar la solidaridad de la sociedad española.

Los casi cien mil acampados llegaron en más de treinta columnas desde todos los rincones de España pues todas las comunidades autónomas y prácticamente todas las provincias albergan centros industriales, tecnológicos o empresas de servicios vinculadas con las distintas tecnologías renovables. Durante el trayecto las caravanas blancas (así bautizadas por los medios de comunicación por dominar el color de las batas de ingenieros, técnicos cualificados en electrónica, mecánica u otras ramas, instaladores fotovoltaicos, etcétera) fueron vitoreados por los ciudadanos de las poblaciones que atravesaban, espoleados sin duda por la campaña de simpatía hacia su causa que llevan a cabo la práctica totalidad de los medios de comunicación.

En efecto, columnistas, tertulianos y editorialistas, conscientes como son de que el futuro de la energía pasa, sí primero por el ahorro y la eficiencia, pero después por el uso de las tecnologías limpias (es decir, que no emiten gases de efecto invernadero que causan el cambio climático), autóctonas (es decir, que evitan la importación de combustibles fósiles) y sostenibles (es decir que ni suponen riesgos medioambientales ni residuos radioactivos para las generaciones futuras), han desoído las presiones de sus principales anunciantes, las empresas convencionales, y reclaman un día sí y otro también al Gobierno que rectifique para mantener el liderazgo de España que las grandes potencias mundiales como Estados Unidos, Alemania o China se disputan ahora tras la suicida renuncia de nuestro país.
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