Defendemos el suelo agrícola de las macroinstalaciones fotovoltaicas acaparadoras y especulativas

COMUNICADO DE PRENSA Junta Directiva de Turcón

Los ecologistas de Turcón han presentado recientemente alegaciones a cinco de estas macroinstalaciones en San Bartolomé de Tirajana y Telde para que no sean declaradas de utilidad pública y exoneradas de controles ambientales

El Colectivo Turcón – Ecologistas en Acción ha manifestado a la Consejería de Planificación Territorial y Paisaje del Cabildo de Gran Canaria su preocupación por el modelo de implantación de energías renovables en Gran Canaria a costa del territorio de la Isla y para beneficio exclusivo de algunos grupos de inversión especulativos que están haciendo inviable la recuperación de la soberanía alimentaria ante la desmesurada ocupación de suelo.

El Colectivo ha presentado alegaciones para que no se declaren como de utilidad pública 5 nuevas macroinstalaciones de fotovoltaica sobre suelo rústico de protección agraria.

Estas instalaciones, desvinculadas de demandas de energía eléctrica concretas, convierten a la implantación de infraestructuras de energías renovables en el territorio como un fin especulativo en sí mismo y no como un medio para el desarrollo socioeconómico local y para satisfacer las necesidades energéticas de la sociedad canaria.

Simplemente, se están acaparando de forma privada derechos de producción y venta de energía eléctrica a la red eléctrica insular por 25 o 30 años, en detrimentos de otros proyectos públicos o privados sobre cubiertas de edificios prexistentes.

El Colectivo Turcón denuncia que se está permitiendo que se transforme el suelo rústico de protección agraria en suelo para uso industrial de producción energética de forma irreversible en detrimento de la producción de alimentos y la recuperación de los suelos como captadores de carbono, pasando de suelos vivos a campos energéticos inertes y cuyo interés último es cotizar en los parquet económicos.

Turcón alerta del proceso agresivo de acaparamiento acumulativo de tierras que se está produciendo en la Isla para las macroinstalaciones fotovoltaicas poniendo en grave riesgo la capacidad insular de tender hacia la soberanía energética y alimentaria, incrementando la fragilidad insular ante crisis internacionales como la Guerra en Ucrania.

Concretamente se ha alegado para que no se declaren de utilidad pública 4 nuevas macroinstalaciones fotovoltaicas situadas en el municipio de San Bartolomé de Tirajana, en la “Zona agrícola de Los Llanos de Juan Grande”. Esta zona está definida como Área Agrícola Estructurante por su alto valor agrícola productivo actual y potencial. Las nuevas macroinstalaciones propuestas pretenden ocupar 30 hectáreas más de las ya ocupadas por las instalaciones de este tipo que se han permitido por la zona. Todas estas nuevas instalaciones están promovidas por el Grupo Financiero gallego Ecoener y llevan por nombre El Moral, Arcos del Coronadero, San Bartolomé y La Florida. Se repite si ne die la falta de un planeamiento que de carta de naturaleza a criterios de conservación y protección de unos suelos necesarios en estos procesos de crisis climática y necesidad de un cambio de paradigma.

A su vez se ha solicitado que se rechace la declaración de interés público para la instalación fotovoltaica Salinetas 3, promovida por Loro Parque en Suelo Rústico de Protección Agraria Especial del municipio de Telde, con casi 3 hectáreas que se suman a las más de 5 hectáreas que ya ocupa la macroinstalación fotovoltaica de Salinetas, promovida por Naturgy, empresa mayoritariamente participada por Caixa Bank.

Como alternativa, el Colectivo Turcón hace referencia al Plan de Transición Energética de Canarias (PTCAN) que “lograba identificar zonas de instalación hasta alcanzarse un potencial total sobre cubierta de edificios que superaba los 11.000 MW” es decir, los propios estudios encargados por el Gobierno de Canarias demuestran que con la superficie de cubiertas estimada de edificios para la instalación de fotovoltaica en Autoconsumo es evidente que en las islas es innecesario ocupar terrenos con vocación agrícola o rústica para instalar macroinstalaciones fotovoltaicas sobre suelo. Debemos priorizar el aprovechamiento de la trama urbana, convirtiendo edificios, cubiertas y espacios aprovechables en la captación energética y  potenciales consumidores de la misma, liberando suelo y tierra de las ataduras e hipotecas de su ocupación.

Entre los impactos de estas macroinstalaciones sobre suelo rústico de protección agrícola se destaca, como se ha comentado, la destrucción de la capacidad agrológica del suelo y la pérdida de su capacidad para fijar carbono de la atmósfera, una necesidad urgente e imperiosa. Por otro lado, también hay que tomar en consideración que se ocupan y se vallan los espacios más llanos de la Isla, apelmazándose con maquinaria pesada y ocupándose con estructuras metálicas que impiden el libre transitar de personas y animales, afectando especialmente a los vecinos circundantes, a las actividades ganaderas como el pastoreo y a la avifauna esteparia y de costa.

Otro grave impacto que no se suele destacar es que este tipo de infraestructuras necesitan líneas específicas de evacuación de energía eléctrica que deben ser conectadas a varios kilómetros de distancia de la instalación, imponiendo otro canon más de degradación, destrucción y barrera visual en el territorio. A la vez, la producción de energía de este tipo de instalaciones no está vinculada a ningún tipo de demanda eléctrica gestionable, desligada de cualquier consumo, lo que está promoviendo que se creen demandas de energía eléctrica artificiosas y engañosas como el bombeo de Soria para permitir que puedan vender energía sin limitaciones. En cambio, los usuarios de energía eléctrica que sí pueden gestionar su demanda y no necesitan infraestructuras añadidas de alta tensión, sí tiene dificultades para poder conectar sus instalaciones en la red de baja tensión, un castigo por su temeridad y situarse al margen del imperante sistema monopolista.

Declaraciones en medios sobre nuestro rechazo a la construcción del Parque Eólico en Majadaciega y de oposición a este modelo de implantación de renovables

En relación con la siguiente nota de prensa:

Escucha los audios pulsando en los enlaces.

Más de Uno Canarias Miércoles 11_01_23 Entrevista Gilberto Martel sobre impactos Parque Eólico Majadaciega

<a href=»https://go.ivoox.com/rf/101332747″ title=»Más de Uno Canarias Miércoles 11_01_23 Entrevista Gilberto Martel sobre impactos Parque Eolico Majadaciega»>Ir a descargar</a>

SER Las Palmas El Drago declaraciones Gilberto Martel sobre desmanes Parque Eólico Los Nicolases

<a href=»https://go.ivoox.com/rf/101332880″ title=»SER Las Palmas El Drago declaraciones Gilberto Martel sobre desmanes Parque Los Nicolases»>Ir a descargar</a>

Turcón muestra su rechazo a los desmanes en la construcción de un parque eólico en Majadaciega

COMUNICADO DE PRENSA Junta Directiva de Turcón

Turcón denuncia ante la Agencia de Protección del Medio Natural la construcción de un parque eólico en Majadaciega por Gas Natural Fenosa Renovables, S.L.U.

El parque eólico proyectado y en avanzado estado de montaje en la Montaña de Majadaciega o Masiega y Barranco de Balos (denominado «Parque Eólico Los Nicolases de 6,9 MW en Majadaciega y Barranco de Balos» promovido por Gas Natural Fenosa Renovables, S.L.U.), está produciendo un amplio catálogo de impactos tanto en la cima de la montaña como en los viales de acceso ejecutados.  

Los impactos generados por el desarrollo de la infraestrucutra durante el período de su instalación, creación de nuevas pistas de acceso a la cima de la montaña y desbroce y destrucción de la montaña para la implantación del propio Parque Eólico con  destrucción de flora local y vertido de escombros. 

Los ecologistas aseveran su competencia para denunciar estos desmanes ambientales y recuerdan su documento de alegaciones al trámite de información pública del Plan de Transición Energética de Canarias 2030, (https://turcon.wordpress.com/2022/10/25/el-ptecan-hurta-la-participacion-a-la-ciudadania/). Ya en este momento mostrábamos nuestra preocupación sobre cómo se están implantando en el territorio las nuevas infraestructuras de energía solar fotovoltaica sobre suelo y los nuevos parques eólicos.

Concretamente, las instalaciones de energía eólica que se están planteando no están teniendo ningún tipo de consideración hacia aspectos paisajísticos, culturales, biodiversidad, ni de protección del suelo como recurso natural. Al declararse obras de interés general se están saltando los procedimientos lógicos de participación y audiencia pública previa, así como los estudios de impacto ambiental y social necesarios.

Este es un ejemplo llamativo y palmario por su impacto y alarma social que está generando. Este colectivo ha recibido demandas de varias personas que se han puesto en contacto con nosotros alertados por el impacto que genera este Parque Eólico en concreto.

Ponemos el Parque Eólico de Majadaciega como ejemplo de cómo no se debe imponer la energía eólica en Gran Canaria, si participación pública y sin consideración de la ciudadanía y los recursos naturales. En el caso concreto del Sureste de Gran Canaria no se deben permitir parques eólicos en zonas de interior y medianías, cimas de montaña u otro tipo de hitos paisajísticos. Los parques eólicos se deben integrar, como hasta ahora en cotas bajas cercanas a la GC1, zonas industriales y agrícolas donde se hagan compatibles ambos usos.

Proponemos también que todas estas instalaciones deben tener participación pública y/o social de la población local afectada por su implantación. Se hace necesario un debate sobre el modelo de transición energética que se está imponiendo en Canarias para que sea más justo y sostenible y que no se convierta a Canarias en una mera plataforma para la especulación financiera de las multinacionales eléctricas.

El escrito presentado ante la Agencia de Protección del Medio Natural, adscrita a la Consejería de Transición Ecológica, Lucha contra el Cambio Climático y Planificación Territorial, está documentado con un amplio reportaje fotográfico de la situación previa de la Montaña de Majadaciega y sobre los impactos generados por el Parque Eólico situado en la parte alta de la montaña.

Este colectivo manifiesta su necesidad de ejercer la acción popular ante la magnitud de lo observado, y solicita que sin demora se inspeccione lo denunciado, y en su caso, se abra expediente de infracción ambiental múltiple al “Parque Eólico Los Nicolases de 6,9 MW en Majadaciega y Barranco de Balos» promovido por Gas Natural Fenosa Renovables, S.L.U., en cuanto a la evaluación de su impacto ambiental.

El PTECan hurta la participación a la ciudadanía

Turcón Ecologistas en Acción presenta alegaciones al Plan de Transición Energética de Canarias 2030

COMUNICADO DE PRENSA Junta Directiva de Turcón

El Colectivo Turcón – Ecologistas en Acción, después de conseguir que se le considere parte interesada en este proceso, ha presentado alegaciones ante la Viceconsejería de Lucha contra el Cambio Climático y Transición Ecológica del Gobierno de Canarias sobre el proceso, definición y  evaluación ambiental estratégica del Plan de Transición Energética de Canarias 2030 (PTECan 2030).

La primera y principal crítica al PTECan 2030 es sobre el proceso de participación ciudadana.

Desde este Colectivo tenemos que manifestar nuestro desacuerdo y decepción por la ausencia de procesos de participación ciudadana para la elaboración de este Plan,  por la forma de exposición del mismo, con urgencia, y que no anima a la participación real sobre el modelo energético de Canarias ni al análisis de alternativas.

No es admisible que un documento de 500 páginas más una serie de anexos técnicos, que ha costado años elaborar con todo un cuerpo de técnicos detrás, se tramite de urgencia para dar sólo 15 días hábiles para su estudio y elaboración de alegaciones, y que se rechace la ampliación de plazo de tan sólo un mes solicitada por este Colectivo.

Esta actitud de la Viceconsejería del Gobierno de Canarias nos parece un secuestro a la necesaria democracia que debe estar detrás de un proceso tan importante como este.

Un proceso de participación ciudadana real, en nuestra modesta opinión, debe ser un proceso mucho más complejo, respaldado por una voluntad política real de propiciar, promover e incluso incentivar la participación colectiva, antes incluso de comenzar con la redacción de nuevos documentos. Para de esta forma todos y todas, y resaltamos el término, podamos participar en la recreación del modelo de transición energética que queremos.

La otra gran crítica planteada es sobre el enfoque del Plan y el concepto de Modelo Energético que promueve.

El PTECan hace un planteamiento simplemente sustitutivo de fuentes de producción a costa del territorio canario pero sin la participación de la sociedad canaria ni de los demandantes finales de energía.

Pretende simplemente sustituir las fuentes de generación, desvinculadas de la demanda, a costa del territorio de las Islas y para beneficio de grupos de inversión que no tienen más interés que ganar dividendos con el jugoso negocio que se les pone en bandeja. El territorio y el mar canarios se convierten en meros espacios de especulación para que grupos de inversión generen plusvalías a costa de los recursos naturales de la Islas pero totalmente desconectados de las necesidades reales de cada usuario o demandante local de energía.

El PTECAN planteado no cuestiona el modelo de desarrollo canario y convierte a la producción de energías renovables como un fin especulativo en sí mismo y no lo plantea como un medio para satisfacer las necesidades sociales en un proceso de transición ecológica y energética.

En las alegaciones se reivindica también el suelo como elemento clave para fijar y secuestrar carbono

Este aspecto, no está contemplado en el PTECAN y cuando se proponen instalaciones o infraestructuras de energías renovables sobre suelo antropizado, como lo llaman (cualquier suelo agrícola está antropizado), se está olvidando que se está perdiendo, a largo plazo, la capacidad de albergar carbono de ese suelo y de drenar agua, así como la posibilidad de desarrollar sistemas agroecológicos para producción de alimentos y de regeneración forestal. Razones de más para prohibir cualquier tipo de instalación de energías renovables, especialmente de energía solar fotovoltaica sobre suelo.

Éste es otro aspecto clave que cuestionan las alegaciones de Turcón: las instalaciones de energía solar fotovoltaica sobre suelo, llamadas On-Shore.

Tal y como respalda la información disponible existe, en Canarias,  la superficie urbanizada capaz de absorber toda la fotovoltaica necesaria, sea de autoconsumo o plantas fotovoltaicas asociadas a infraestructuras. Por tanto, las instalaciones fotovoltaicas DEBEN ser integradas en edificios o zonas muy antropizadas asociadas a suelos de uso industrial, evitando siempre los suelos agrícolas productivos, potencialmente productivos o en proceso de naturalización.

El objetivo de esta propuesta es preservar los suelos agrícolas, rústicos o con protección que ya están empezando a ser ocupados masivamente por macrohuertas solares de forma especulativa. Tan solo en la zona Este y Sureste de Gran Canaria se están instalando o tramitando más de 60 instalaciones sobre suelo con una potencia nominal cercana a los 200 MWpico y una ocupación de suelo de probablemente más de 400 hectáreas, superficie equivalente a la que ocupa la Reserva Natural Especial de las Dunas de Maspalomas.

Prácticamente todas estas instalaciones están en manos de grupos financieros como Ecoener (a través de diferentes empresas pantalla), Naturgy, con CaixaBank como principal accionista, Gas Natural Fenosa, Iberdrola, y otros fondos de inversión especulativos que están acaparando prácticamente la totalidad del sector de generación de energías renovables en Canarias. Silenciosamente se están convirtiendo estas empresas, en los nuevos depredadores del territorio canario y sus recursos naturales.

En Telde ya destacan instalaciones de este tipo en la Finca Las Salinetas, El Caracol.

Por tanto reiteramos que “En el caso de la energía solar fotovoltaica, existe sobrada superficie urbanizada en Canarias con cubiertas que puede albergar este tipo de energía, sin tener que ocupar ni un solo metro cuadrado de suelo rústico”. Estimamos que cualquier terreno rústico o con potencial agrícola debe ser respetado y conservado, en aras de preservar la capacidad de “soberanía alimentaria” y/o “la riqueza paisajística” necesaria para el bienestar social y de la propia actividad turística.

En cuanto a las instalaciones de energía eólica que se están planteando no están teniendo ningún tipo de consideración hacia aspectos paisajísticos culturales ni de protección del suelo como recurso natural.

Uno de los primeros ejemplos llamativos por su impacto y ausencia de consideración es el parque eólico que se ha construido en la Montaña de Majadaciega o Masiega (denominado «Parque Eólico Los Nicolases de 6,9 MW en Majadaciega y Barranco de Balos» promovido por Gas Natural Fenosa Renovables, S.L.U.) que fue sometido a información pública en marzo de 2017. Varias personas se han puesto en contacto con nosotros alertados por el impacto que genera este Parque Eólico, y esto es sólo la punta de lanza de lo que se viene encima con Parques Eólicos en lugares emblemáticos y alejados de las demanda de energía eléctrica como La Pasadilla o el Campo de Volcanes de Rosiana y Altos de Jarcó.

También se ha alegado sobre el uso de biomasa y valorización energética de residuos, ya que la quema y biogasificación de la biomasa contenida en la materia orgánica de residuos agrícolas que promueve el PTECan compite con el compostaje, y a su vez con el abono de origen no químico, degradando por tanto el objetivo de salud proveniente de la alimentación.

El destino más provechoso para los residuos agrícolas, ganaderos y forestales sería cerrar el ciclo de materiales y paliar los procesos erosivos, mediante la elaboración de compost (valorización material) y devolución de la materia orgánica y los nutrientes.

A su vez el PTECan 2030 obvia la normativa que protege el patrimonio cultural de Canarias, aspecto que se ha solicitado que sea tenido en cuenta en las bases técnicas para la definición de localizaciones de la generación renovable, inclusive en edificios.

Por último se recordó que en la mal llamada estrategia de almacenamiento de energía eléctrica se debía reconsiderar el proyecto de Bombeo Reversible Soria – Chira, que no es más que un síntoma de un modelo de transición energética errado, y se ha instado a las administraciones públicas para que que promueva un plan de transición energética basado en energías renovables descentralizadas asociadas a los consumidores de energía eléctrica, a la gestión de la demanda y a las microrredes eléctricas inteligentes, y no en grandes infraestructuras que dañen el territorio y que sólo servirán para dar beneficios económicos a grandes grupos financieros desvinculados de Canarias.

Parque fotovoltaico en construcción en Salinetas apelmazando y destruyendo la capacidad de fijar carbono y de drenar agua del suelo

Ejemplo de cómo un Parque Eólico destruye el paisaje, promueve erosión y vertidos de escombros

Para ampliar información te aportamos las alegaciones y sus anexos

Informe de Alegaciones del Colectivo Turcón – Ecologistas en Acción a la definición y evaluación ambiental estratégica del Plan de Transición Energética de Canarias 2030

Documento de concepto Plan Transición Energética de Canarias

Turcón solicita participar en la definición y evaluación ambiental del Plan de Transición Energética de Canarias 2030

El Colectivo Turcón – Ecologistas en Acción solicita al Gobierno de Canarias participar en la definición y evaluación ambiental del Plan de Transición Energética de Canarias 2030

La Junta Directiva de Turcón Informa

El Colectivo Turcón – Ecologistas en Acción ha solicitado a la Viceconsejería de Lucha contra el Cambio Climático y Transición Ecológica del Gobierno de Canarias que se nos considere parte interesada y/o afectada en el proceso definición y de evaluación ambiental estratégica del Plan de Transición Energética de Canarias 2030 (PTCan 2030), así como ante cualquier otro procedimiento que se genere respecto a esta iniciativa.

El Colectivo ha querido recordar al Gobierno de Canarias que ya en 2020, a instancias de la propia Directora General de Energía, la Sra. Dña. Rosa Ana Melián Domínguez, participó en los grupos de discusión que se crearon para la elaboración del PTCan, presentando incluso un documento concepto respondiendo a una serie de cuestiones planteadas.

Audio comunicado de la nota de prensa. Pulsa sobre el mismo para escuchar.

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En ese documento ya se alertaba de que “en una transición energética en el modelo energético de Canarias, no es suficiente con dar mayor protagonismo a las energías renovables y la diversificación energética, sino que también es necesario gestionar la demanda, marcándose objetivos claros de reducción de la demanda de energía eléctrica y del transporte privado”.

También se llamaba la atención sobre la circunstancia de que “En el caso de la energía solar fotovoltaica, existe sobrada superficie urbanizada en Canarias con cubiertas que puede albergar este tipo de energía, sin tener que ocupar ni un solo metro cuadrado de suelo rústico”.

Precisamente lo contrario de lo que está ocurriendo con multitud de macro instalaciones solares fotovoltaicas solares ocupando suelo rústico, agrícola o potencialmente agrícola, o en proceso de naturalización.

Tan solo en la zona Este y Sureste de Gran Canaria se están instalando o tramitando más de 60 instalaciones sobre suelo con una potencia nominal cercana a los 200 MW pico y una ocupación de suelo de probablemente más de 400 hectáreas, superficie equivalente a la que ocupa la Reserva Natural Especial de las Dunas de Maspalomas.

Prácticamente todas estas instalaciones están en manos de grupos financieros como Ecoener, Naturgy, con CaixaBank como principal accionista, y otros fondos de inversión especulativos que están acaparando prácticamente la totalidad del sector de generación de energía renovable en Canarias. Todo ello con concesiones a 20 o 30 años, para beneficio de sus consejos de administración y accionistas y en detrimento del desarrollo económico de Canarias y de una transición energética justa, como preconiza la Unión Europea.

Igualmente está ocurriendo con la energía eólica con situaciones endemoniadas como que la totalidad de la potencia eólica de la Isla de La Gomera haya sido acaparada por Ecoener, con sede social en A Coruña, y sin prácticamente participación pública o social de la Isla.

En Canarias se está permitiendo que se privatice el viento y el sol en manos de estos conglomerados financieros y sus beneficios económicos asociados, mientras la sociedad local y el sector público tienen que asumir los impactos sobre el territorio y el coste de la oportunidad perdida.

Como indicábamos en nuestro documento concepto de 2020:

Se trata de proyectos prácticamente sin riesgo y de rápida amortización. Nos podemos encontrar en el futuro con un archipiélago en ruinas con los servicios públicos en proceso de desmantelamiento mientras entidades privadas (eléctricas, constructoras, grupos de inversión) capitalizan los beneficios que genera el viento y el sol con concesiones de muchos años. No pedimos que se prohíba a las empresas privadas entrar en el negocio eólico o solar, pero sí afirmamos que las reglas de juego están mal de partida para promover la participación pública y que los beneficios económicos de la energía eólica deberían repercutir directamente en la sociedad.”

Es aquí donde mantenemos lo injusto del modelo de transición que se está imponiendo.

“Se debe recuperar como público el sector energético y establecer una política pública de EERR, ahorro y eficiencia energética, y búsqueda de consenso con las autoridades locales y agentes sociales a la hora de acometer las inversiones y las estrategias de planificación energética. Establecimiento de una estrategia de transición hacia modelos más sostenibles de generación y distribución de electricidad, gestión de la demanda y redes inteligentes. Se debería mantener público o rescatar el sector energético: producción, transporte y distribución, permitiendo la introducción de pequeños operadores individuales que aporten energía al sistema de forma distribuida”.

En el caso de la energía solar fotovoltaica, un modelo descentralizado, sólo sobre cubiertas edificadas y en manos de comunidades energéticas público/privadas y/o consumidores individuales permitirá minimizar el impacto ambiental, garantizar la distribución de la riqueza, así como mejorar la regulación de sistema eléctrico insular al posibilitar asociar medidas de gestión de la demanda a cada punto de generación o posibilitar pequeños sistemas de acumulación de energía descentralizados y asociados a servicios energéticos específicos.

Igualmente la energía eólica asociada a demandas específicas apoya un sistema eléctrico más estable y sin necesidad de macro proyectos de bombeos reversibles como el caso de Chira-Soria que no es más que la consecuencia de un modelo diseñado para estos grupos de inversión que están acaparando el potencial renovable de las Islas para su beneficio particular y el deterioro ambiental y social del Archipiélago.

No se justifican esta macro inversiones financieras como estrategia de lucha contra el cambio climático cuando uno de los sumideros de carbono es precisamente el suelo naturalizado o en proceso de naturalización y qu está siendo transformado a marchas forzadas por estas macro instalaciones.

Por todo ello y mucho más queremos que se nos tenga en cuenta en los procesos de evaluación ambiental y de toma de decisiones sobre el modelo energético canario.

Ya ha habido una resolución del Viceconsejero de Lucha contra el Cambio Climático y Transición Ecológica por la que se desiste del inicio el procedimiento de evaluación ambiental estratégica del Plan de Transición Energética de Canarias 2030 (expediente 2022/23563), entendemos que se trata de un desestimiento temporal y hemos solicitado que, cuando se anuncie de nuevo el procedimiento se nos tomará en consideración.

También hemos solicitado que mientras no se finalice el procedimiento de evaluación ambiental estratégica y se establezcan sus determinaciones, no se inicie ni se autorice ningún procedimiento de infraestructuras energéticas con implicaciones ambientales, que no sean las instalaciones descentralizadas sobre cubiertas de edificios en zonas urbanas o de uso industrial.

Además se ha solicitado que cuando vuelva a anunciarse la apertura del procedimiento de exposición y participación pública se propongan 90 días hábiles para el período de consulta y presentación de alegaciones y no 15 días como se intentó plantear de urgencia en el último Anuncio desistido.