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La felicidad en la montaña

Victor acompaña a su madre en una ruta de senderismo por el interior de la isla de Gran Canaria. Es un adolescente que dibuja en su cara una alegría contenida. Se ha levantado muy temprano con la ilusión de un auténtico aventurero. Sentado en la guagua que le lleva al inicio de la ruta, mira por la ventana cómo aún no se atisban los primeros rayos solares. Es la última ruta del año, previo a las fiestas navideñas. Sus ojos irradian felicidad.

El joven Víctor sabe que el reto que tiene por delante es auténtico. Jamás había llegado tan lejos en una ruta de senderismo, jamás había caminado tanto y, nunca, había estado tantas horas en la montaña. Emocionado, con una ilusión que no le había dejado dormir en toda la semana.

felicidad2

 

Escribió Martin Seligman dos cosas acerca de la felicidad: que debemos fijarnos más en nuestras fortalezas que en nuestras debilidades, y que no existe una única felicidad. Cada persona bebe en unas fuentes distintas para alcanzar “su” propia felicidad.

No cabe duda que Víctor sin empezar a caminar estaba maravillado. Había conseguido plaza y escuchaba, con atención y fascinación, lo que el guía explicaba del itinerario.

Un viaje al centro de la Caldera de Tejeda

Realizar una ruta a pie por el interior de la Caldera de Tejeda sigue siendo una apasionante aventura. Lo que en su día fue un estratovolcán de 3.000 metros de altura, tras millones de años de erosión, se ha convertido en un espacio cóncavo propicio para la práctica del senderismo. Equidistante de todo. Cuando llegas al fondo, el silencio te golpea –amablemente- para situarte en el centro del desgarrador paisaje.

Víctor, nuestro compañero más joven, escuchaba los nombres de los lugares que iba a conocer: Roque Palmés, Roque Mulato, Roque Pajonales, Barranco de El Cofre, Lomo de Juan Mateo, Barranco de Siberio, Parralillo, etc. Pero jamás pensó que situándose cerca de ellos iba a sentir lo que Unamuno u, otros viajeros ilustres, sintieron y escribieron –con razón- maravillados por las quebradas montañas de Tejeda.

A la sombra del Roque Mulato (en algunos mapas Roque de Los Cofres), un monolito de piedra, inhiesto y arrogante, que se levanta en el centro de la Caldera, unos 80 metros por encima de nuestras cabezas, empequeñece cualquier ser humano. En ese momento, Víctor,  impactado, comprendió la esencia de aquellos escritores que notaron la perspectiva liliputiense al contemplar los colosos pétreos.

El esfuerzo de la aventura

Cuando llegó al ecuador de la ruta, ya había caminado cinco horas y recorrido unos 11 km por caminos pedregosos, con bajadas y subidas. Había dejado atrás lomos, barrancos, planicies, pinos y escobones. Sus articulaciones necesitaban un descanso y, nunca mejor, que la antigua casa de Juan Mateo. Un hito en la geografía de la Caldera de Tejeda, donde solo llegan los más atrevidos, los más experimentados, los aventureros.IMGreducido

Pero el reto no había concluido. La pasión por la montaña te lleva a descubrir e imaginar que eres el primero en estar allí, que vas a atravesar el exuberante barranco de Siberio y que tu corazón palpite como el que aquellos alpinistas que llegaron por primera vez al pico de una montaña. Víctor experimentaba lo mismo que los primeros exploradores del Nilo Azul. Es la génesis de la aventura. Llegar doblemente. Llegar tú y sentir (imaginariamente) que eres el primero en llegar.

Cuando Víctor bajó a Siberio oyó su cantarina agua que discurría por el lecho. Sobre unas rocallas, se despojó de su mochila y se sentó a la vera de una poceta llena de agua. El color rojizo de las piedras contrastaba con el verde del cañaveral. Había recorrido más de 15 km y, en ese momento, recordó que el esfuerzo había merecido la pena. Aún le quedaban unos cuantos kilómetros para salir de aquel vergel, del desfiladero donde había entrado. Sin embargo, su cara volvía a irradiar felicidad, con intermitentes gramos de alegría, comprendió que Gran Canaria es una desconocida.

Artículo de opinión de Álvaro Monzón Santana

 

Bibliografía consultada:

PÉREZ TORRADO, Francisco J.: Vulcanoestratigrafía del Grupo Roque Nublo (Gran Canaria), Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y Cabildo de Gran Canaria, 2000, 459 pp. ISBN 84-8103-120-8.

PÉREZ TORRADO, Francisco J., y José MANGAS VIÑUELA:  Itinerarios geológicos, excursión geoturística por Gran Canaria, Tierra y Tecnología, 6 (1993), 16-29.

MONZÓN SANTANA, Álvaro J.: Descubriendo Gran Canaria: 30 rutas a pie, 1.ª, 2.ª y 3.ª ed., Telde: Colectivo Turcón-Ecologistas en Acción, 2004-5, libro, fichas y mapas. ISBN-84-609-8682-9.

MARTÍNEZ GARCÍA, Javier: Rutas de montaña, 50 itinerarios por Gran Canaria, Las Palmas de Gran Canaria: Mapfre Guanarteme, 1993, 168 pp. Depósito legal GC-1028/1993.

Artículos:

¿CÓMO SOMOS REALMENTE FELICES? Andrés Mínguez Vela. Director del Master de RRHH y Organización en Esic Valencia.

La fragilidad de la montaña, Álvaro Monzón Santana, La Provincia-DLP, 3 de marzo de 2000.

Año internacional de las montañas, Álvaro Monzón Santana, La Provincia-DLP, 4 de mayo de 2002.

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